Tataki de Atún

Hace tiempo que quería preparar esta receta, sacada de una clase de Mireia Anglada en Aula Gastronómica y que me dejó KO de lo increíblemente buena que estaba. Hoy por fin he podido hacerla en casa y ha tenido éxito rotundo.


Paella

Si bien no es el primer parón largo que hago en el blog, esta vez ha sido la primera que he tenido mono de postear, ya que la ausencia se ha debido a problemas logísticos y no a falta de ganas.

La paella que véis a continuación y con la que aprovecho para participar en el HEMC #45 - La Cocina de Mamá- , es de hace un par de semanas porque aunque no haya estado por aquí, mi cocina no ha parado, al contrario, tengo muchas recetas nuevas para colgar!

Para ser la primera, la paella estuvo buenísima, el arroz quedó sequito, suelto y sobre todo, sabroso. La pinta tampoco estaba nada mal...



Ingredientes:
- Caldo de pescado
- 1 cebolla grande
- 3 dientes de ajo
- 4 tomates maduros
- 2 ñoras
- Hebras de azafrán
- Arroz tipo bomba (se calcula unos 70-80gr por persona)
- Aceite de oliva
- Sal
- Calamares, mejillones, langostinos, gambas... al gusto

Pon las ñoras en remojo en agua caliente para hidratarlas.

En una olla, pon a calentar el caldo (se calcula 3 veces más de agua que de arroz).

Pela y pica la cebolla bien pequeña y fríela con un poco de aceite en la paellera. Cuando esté translúcida, pon los ajos cortados a láminas finas.

Cuando los ajos bailen agrega los tomates, previamente rallados, y deja que se cocina durante al menos 10 minutos, hasta que esté marrón.

Saca la carne de las ñoras con la ayuda de una cuchara y añádela al sofrito.

Limpia los calamares y añádelos también a la paellera.

Aparte, tuesta las hebras de azafrán y disuélvelo en un poco de agua para añadirlo al sofrito.

Incorpora el arroz y mézclalo bien, que se impregne del sofrito.

A continuación, echa el caldo bien caliente y una pizca de sal. Ten en cuenta que en la paella, el arroz no se mueve, pero asegúrate que el fuego llega por igual a todas las partes.

Mientras el arroz va absorbiendo el caldo, marca el marisco o pescado en una plancha o sartén aparte. Cuando lo tengas, hacia el final de la cocción del arroz, disponlo encima y se terminará de cocinar.

Nota: Si quieres hacer Arroz en Crosta, sólo tienes que batir huevos, echarlos por encima de la paella y terminar de hacerla en el horno.

La Macedonia de Marta

Recuerdo las dietas y comidas sanas como tema recurrente en las conversaciones en la cantina de la oficina de Dublín. No sé porqué la mayoría de veces se terminaba hablando del gimnasio y las calorías (o de algún fichaje nuevo de otros equipos, que yo nunca sabía identificar).

La que más dominaba el tema era Marta, deportista a tope y la más sana, que en una de estas comidas/reuniones del fin de semana nos preparó macedonia, pero a su manera.



Os dejo con la receta original de Marta (o la parte que recuerdo de ella).

Ingredientes:
- Frutas, las que queráis, siempre mejor aprovechar las de temporada
- Zumo de lima
- Miel 
- Menta fresca

Pelad y cortad las frutas. Lavad y picad la menta. Mezclad el zumo de lima con miel y la menta y rociadlo por encima de las frutas.

Dejad macerar un rato en la nevera y listo.

Pan con Chocolate y...

y mantequilla!

Creo que no hay nada tan evocador como pan con chocolate para transportarnos de nuevo a las meriendas de la infancia. Bueno, de hecho para mí sí hay otra merienda golosa que preparaba mi abuela, pero ésa es otro cuento.

Os preguntaréis a qué viene toda esta historia y tanta añoranza, ¿será la lluvia de Barcelona? ¿la primavera que no termina de llegar? Jeje, pues no, después de cuatro años fuera de España el mal tiempo ya no me afecta tanto (mirémoslo por la parte buena).

Esta mención viene a que nuestros vecinos franceses añadían mantequilla al pan y chocolate.



Ni qué decir que cuando me lo contaron por primera vez pensé que estaban estropeando la merienda universal de mala manera. Al final, después de un acalorado debate sobre mantequilla sí, mantequilla no, decidí probarlo. Y bueno, la verdad es que el resultado no es nada malo. Podría llegar a decirse que la mantequilla realza el sabor del chocolate (¡esto no lo admitiré delante ningún francés!) pero yo no me resisto a cambiar mi pan con chocolate de toda la vida.

¿Y vosotros qué preferís?

Trufas de Chocolate

Éstas no son unas trufas cualquiera. Son las mejores trufas que he probado nunca, y no porque las haya hecho yo, sino porque es la receta de mi tía, y aunque yo me empeñe en seguirla al pie de la letra, las suyas siguen siendo inigualables.

Mi tía es cocinera de profesión y vocación. A lo largo de los años ha preparado incontables comidas, meriendas y cenas para amigos y, por supuesto, familia. Hemos celebrado ocasiones especiales y días en los que no teníamos nada que celebrar, sólo el hecho de juntarnos alrededor de la mesa.

En fin, que con este post hago un pequeño homenaje a mi tía, una persona generosa y mucho más fuerte de lo que cree ser.