Quiche de Alcachofas y Ricotta

Whole Kitchen en su propuesta Salada para el mes de marzo nos invita a prepara un clásico de la gastronomía francesa: Quiche. 


Un plato fácil y versátil que es ideal para vestir una mesa de fiesta y para las ocasiones en que tenemos invitados. Se puede preparar con antelación y siempre triunfa.

En el blog ya podéis encontrar otras quiche... 
- Quiche de Hierbas Aromáticas
- Quiche de Espárragos, Bacon y Cebolla
- Quiche Lorraine
- Quiche de Queso Azul y Cebolla

... Y la familia crece hoy con esta Quiche de Alcachofas y Ricotta. Suave y sabrosa. La jugosidad de la masa contrasta con los mordiscos de alcachofa. Además, en este caso la masa es de harina de espelta integral. 





Para la masa siempre sigo la receta de Julia Child, que desde que la probé nunca me ha fallado y es tan fácil de hacer que no tiene pérdida. No lleva levadura ni ningún aditivo, sólo harina, mantequilla, sal, azúcar y agua fría.


Ingredientes para la masa de 4 quiches individuales (medianas) ó 1 quiche de 18 cm:
- 140 gr de harina (en este caso, harina de espelta integral)
- 110 gr de mantequilla fría para la masa
- 4 cucharadas de agua fría (para harinas integrales igual necesitas una más)
- Sal
- Azúcar



Ingredientes para el relleno:- 3 huevos
- 200 ml de nata líquida

- 100 gr de ricotta 
- Pimienta negra molida

- Nuez moscada molida
- 4 alcachofas
- Mantequilla para el acabado de la quiche



Preparación de la masa:

Dispon la harina en un bol, con un poco de sal y el azúcar. Incorpora la mantequilla cortada a dados y con la punta de los dedos empieza a integrar los ingredientes - Es importante utilizar sólo los dedos, evitando las palmas que es la parte más caliente de las manos.

Amasa hasta que los trozos de mantequilla sean del tamaño de copos de avena - Ésta es la principal diferencia con respecto a otras recetas, donde se dice que se debe amasar hasta que la mezcla tenga la textura de pan rallado.

En este punto, añade 3 cucharadas de agua fría. La textura de la masa debe ser compacta pero no pegajosa. Si necesitas, añade más agua fría, pero siempre gradualmente.

Para terminar de amasar, fresa la masa: con el talón de las manos (recuerda evitar las palmas) aplasta la masa, arrastrándola hacia adelante. Recógela sobre sí misma y repite un par de veces más.

Cuando tengas la masa, envuélvela en papel film y déjala reposar en la nevera 1 hora como mínimo.

Luego estírala con un rodillo sobre una superficie enharinada y rellena los moldes con la masa. Para evitar que la masa suba y se deforme, reparte peso por encima, por ejemplo unas judías secas o garbanzos.

Cuece la masa en el horno durante unos 10 minutos a 200º. Cuando la saques, no estará hecha, pero la volveremos a meter en el horno en breve con el relleno.



Preparación del relleno:
Retira las hojas más duras de las alcachofas hasta llegar a su corazón. Corta las puntas y quédate sólo con la base. Parte en 2, retira los pelillos del interior y luego corta cada mitad en 4 trozos más. Reserva en un bol con agua y unas gotas de limón o unas hojas de perejil (para que las alcachofas no se oxiden y cambien de color).
En un bol, bate los huevos con un poco de sal, pimienta y nuez moscada. Incorpora la nata líquida y el queso y mezcla bien.



Reparte las alcachofas por encima de la masa de la quiche y luego vierte la mezcla líquida. Pon por encima algunos daditos pequeños de mantequilla.

Mételo en el horno y deja cocer durante 30-35 minutos a 200º. Al final de la cocción la quiche debe haber subido -bajará a medida que se enfríe- y estar bien dorada.

Se puede degustar tanto caliente como fría.