Sí, saben a Bloody Mary aunque te los comas en lugar de beberlos. Están sorprendentemente buenos. Lo único a tener en cuenta es calibrar el nivel de picante para adaptarlo al gusto de los comensales.
La receta es del libro Cocina con Joan Roca, que si no sabéis qué regalar aún estas Navidades, es muy muy aconsejable.

- 20 tomates cherry
- 50 ml de vodka
- 25 gr de azúcar
- 25 gr de agua
- Pimienta negra molida
- Sal
- Tabasco (al gusto)
- Sal gruesa en escamas (para decorar)
- 1 ramita de apio
- Pon el azúcar y el agua en un cazo a fuego medio durante 5 minutos, hasta que el azúcar se haya disuelto. Reserva.
- Mezcla el vodka y el almíbar con un poco de sal, pimienta y unas gotas de tabasco (al gusto).
- Haz una pequeña cruz en la parte superior de los tomates cherry y escáldalos en agua hirviendo (10 segundos es suficiente). Enfríalos rápidamente en agua fría con hielo. Con este proceso serán muy fácil de pelar.
- Pon los tomates, ya pelados, en un recipiente preparado para hacer el vacío y vierte la mezcla anterior.
- Haz el vacío tres veces, abriendo el recipiente cada vez.
- Alternativamente, si no puedes hacer el vacío, deja macerar los tomates durante 24-48 horas y quedarán impregnados de los aromas.
- Sirve los tomates escurridos con unas escamas de sal gorda por encima.



