Pasta con Verduras

Casi podría decir que esta es “my signature pasta”, la pasta que mejor me sale y más gusta.

La receta nació un día en que abrí la nevera y me la encontré medio vacía, pero decidí improvisar una comida simple para llevar a la oficina. Y resultó ser simplísima pero deliciosa… Tanto, que no voy a añadir más explicaciones 😉

Esta salsa tiene dos “secretos”: cortar cada ingrediente pequeñito y dejar que cada uno se cocine leeeentamente (mientras tú vas haciendo otras cosas).

Ingredientes para 4 raciones:
– 200 gr de pasta (recordad, mejor integral)
– 2 dientes de ajo
– 1 cebolla grande
– 1 puerro
– 1 zanahoria
– 1 calabacín
– 4 tomates
– 1 vaso pequeño de vino tinto
– Sal
– Pimienta negra molida
– Pimienta de Cayena molida (opcional, sólo si gusta el picante)
– Aceite de oliva

Pela la cebolla y córtala a cuadraditos pequeños. Resérvala aparte.

Pela los dientes de ajo y córtalos a láminas finas. Ponlos en una cacerola con un poco de aceite de oliva.

Cuando los ajos se muevan en la cacerola, añade la cebolla y rehoga a fuego fuerte durante un minuto. Añade una pizca de sal y baja el fuego, para que se vaya caramelizando poco a poco durante al menos 15 minutos. Remueve de vez en cuando. La cebolla debe quedar con un color dorado y bien pochada.

Mientras la cebolla se cocina, quítale la primera capa al puerro y corta el extremo verde, que es la parte más dura. Luego haz un corte longitudinal en este mismo lado, para lavar bien el puerro, ya que a veces esconde algo de tierra en su interior.

Una vez lavado, corta el puerro por la mitad y luego a rodajas muy finas. Añádelo a la cacerola cuando la cebolla esté lista y deja que se cocinen juntos durante otros 5-10 minutos.

Ve pelando la zanahoria y córtala en palitos muy finos, para luego cortarla en cuadraditos. Incorpórala a la salsa.

Al cabo de 5 minutos, añade el vasito de vino tinto y sube el fuego para que el alcohol se evapore.

Cuando no quede vino, echa el calabacín, cortado también a dados pequeños. Baja de nuevo el fuego.

Ralla los 4 tomates e incorpóralos a la salsa. Salpimenta y pon una puntita de pimienta de Cayena. Deja que se cueza todo durante 20 minutos, removiendo de vez en cuando.

Prepara la pasta según las instrucciones del paquete y sirve acompañada por la salsa.

Pasta con Vino Tinto y Tomates Perla

Estoy más desaparecida de lo normal, lo sé. Esta vez he desconectado de forma deliberada del mundo blogueril para dedicar más tiempo al estudio, a mi casa y a mí misma.

También cocino menos, con la llegada de los primeros calores hemos acogido de buena gana las ensaladas, fáciles de preparar en pocos minutos en el trabajo, y para completar el cambio de alimentación que iniciamos hace unos meses, hemos dejado los azúcares añadidos y limitado los lácteos (el primer paso fue cambiar a cereales integrales – pan, pasta, arroz…).

Pero después de tanta ensalada junta, el cuerpo me pedía pasta a gritos y esta mañana me he levantado inspirada para preparar una pasta sabrosa y aprovechar unos fantásticos tomates perla que Pascual me había vuelto a enviar.

¿Lo mejor de la receta? La salsa, sin duda. Pocos ingredientes pero bien escogidos.

pasta al vino tinto con tomates

Ingredientes para 2:
– 160 gr de pasta
– 20-25 tomates perla
– 2 cebollas medianas
– 1 diente de ajo
– 1 vaso grande de vino tinto*
– 1 hoja de laurel
– Hierbas provenzales secas
– Sal
– Pimienta negra molida
– Aceite de oliva

Prepara la pasta según las indicaciones del paquete.

Pela el diente de ajo y córtalo a finas láminas. Ponlo en una cacerola con un poco de aceite de oliva a fuego medio. Cuando el ajo baile, añade las cebollas peladas y cortadas en juliana.

Sofríelas con una punta de sal, a fuego lento, hasta que estén bien caramelizadas.

Entonces añade la hoja de laurel, los tomates perla lavados, un poco de hierbas provenzales (al gusto) y salpimienta. Rehoga durante un par de minutos, removiendo de vez en cuando para que el calor llegue a todos los tomates y cubre con el vaso de vino tinto. Deja que se cueza hasta que los tomates estén pochados y la salsa se haya reducido.

Sirve la pasta acompañada de la salsa, todavía caliente.

* No es cuestión de gastarte un dineral en una botella de vino, pero tampoco cojas el más barato o de brick. Escoge un vino buenecillo, pues será la base de la salsa y, tras evaporarse el alcohol, aportará mejor sabor al resultado final.

Ravioli de Calabaza y Feta

He preparado estos Ravioli hoy antes de ir a trabajar porque se los había prometido a mi jefe italiano, quien me trajo a la oficina la máquina para la pasta fresca hace más de un mes (Nota: la máquina es prestada, eh? Ahora que la he probado en casa y tanto éxito está teniendo, se la tendré que pedir a los Reyes… jeje)

Lo cierto es que esta mañana he ido bastante justa de tiempo y no me ha dado tiempo de pensar ni hacer ninguna salsa que pudiera calentarse en el microondas y quedara bien, así que nos los hemos comido con aceite y parmesano rallado. De los dos italianos que la han probado, a los dos les ha encantado (fácil, la combinación calabaza-queso es siempre ganadora! Y si no, mira esta lasaña).

Como me había sobrado masa para la pasta fresca y relleno, esta noche he vuelto a hacer para Mr P, con una salsa de vinagre de Módena y frutos secos que he sacado de aquí y he adaptado.

No he podido resistirme a probarlos de nuevo y el resultado ha sido todavía mejor: la acidez del vinagre contrarrestaba a la perfección el dulzor de la calabaza, mientras los frutos secos aportaban textura.

ravioli de calabaza y queso feta

Todas las cantidades que listo a continuación son para 6 raciones.

Ingredientes para el relleno:
– 500 gr de calabaza
– 100 gr de queso feta

Ingredientes para la salsa:
– 100 gr de mantequilla
– 3-4 hojas de salvia
– 100 gr de nueces

Ingredientes para la masa de la pasta fresca:
– 4 huevos
– 400 gr de harina

Preparación del relleno:

Calienta el horno a 200ºC.

Pela la calabaza y córtala a trozos grandes, sin pelarla. Ponla sobra la bandeja del horno y hornéala durante 20-25 minutos a 180º, hasta que esté tierna al pincharla con un tenedor.

Cuando esté lista, retírale la piel, cháfala con un tenedor y desmenuza el queso feta sobre ella. Mezcla ambos ingredientes y reserva.

Preparación de la salsa:

Pon la mantequilla en una sartén a fuego medio y deja que se vaya deshaciendo poco a poco. Añade las hojas de salvia limpias y secas y deja hasta que la mantequilla tenga un color dorado.

Preparación de la pasta fresca y los Ravioli:

La pasta fresca es extremadamente fácil y barata de hacer en casa… si tienes la máquina claro. Si no es un poco difícil de amasar para que quede bien fina.

Para la masa, basta con mezclar los huevos y la harina. Es una mezcla bastante pegajosa, sobre todo al principio, pero yo prefiero hacerla a mano para integrar bien todos los ingredientes

Una vez la tengas, déjala reposar en la nevera alrededor de una hora.

Pasado el tiempo de reposo, sácala, córtala en 4 y empieza a pasar parte por parte por la máquina. -Es muy importante que la masa esté siempre enharinada, así como la superficie de trabajo y los rodillos de la máquina. De lo contrario, la masa puede pegarse a la máquina y romperse, amén de ensuciarla y que sea muy dificil de limpiar. 

Verás que la máquina tiene varios números, según la quieras más gruesa o más fina.

Comienza por el número más pequeño y pasa la masa dos veces por cada número hasta que llegues al grosor deseado -A mí en la Imperia (que va hasta el número 6) me gusta el más fino para tagliatelle y demás pasta lisa pero para las pastas rellenas prefiero el número 5.

Una vez tengas las placas de masa, imagina que lo doblas por la mitad longitudinalmente. En la parte de abajo reparte el relleno en pequeños montoncitos, bien separados unos de otros. Cuando tengas toda la tira hecha, dobla la masa sobre sí misma y empieza a sellarlos apretando alrededor del relleno, siempre en la misma dirección para sacar el aire. Luego córtalos en porciones y resérvalos sobre una superficie bien enharinada hasta que hayas terminado con toda la masa.

Cuece los ravioli durante 2 minutos en agua hirviendo y sírvelos con la mantequilla fundida mientras todavía estén calientes. Reparte las nueces picadas por encima.

Pasta alla Matriciana

Hacía días que me apetecía comer esta pasta y por una cosa u otra, al final no la preparaba, lo típico que a todos nos pasa alguna que otra vez, pero ayer ya no tuve excusa, pues me llegó el premio del sorteo del reto salado de Whole Kitchen del mes pasado!! 🙂

Así que, de nuevo gracias a Beatriz y a Trotamundos por organizar los retos y los sorteos cada mes!

Os dejo con la receta, que, a pesar de ser algo grasa –por la panceta-, no deja el estómago pesado.

Ingredientes para 2:
– 200 gr de pasta (bucatini, spaghetti, penne, rigatoni)
– 4 lonchas de panceta
– 2 cebollas pequeñas ó 1 mediana
– 1 vasito de vino blanco
– 2 tomates grandes
– 1/2 pimiento chili
– Aceite de oliva
– Sal
– Parmesano o pecorino al gusto

En una cacerola, pon las cebollas peladas y picadas en juliana con un poco de aceite de oliva. Cuando estén transparentes, añade la panceta cortada a tiras y deja que se dore a fuego medio.

Incorpora el vaso de vino blanco y el chili cortado muy pequeño.

Cuando la cebolla y la panceta estén bien doradas y el vino evaporado, añade los tomates pelados y triturados. Baja el fuego y deja que la salsa se reduzca a la mitad. Remueve de vez en cuando para evitar que se pegue al fondo.

Mientras, pon la pasta a cocer según las instrucciones del paquete. Cuando esté lista, escurre sirve en una fuente.

Reparte la salsa por encima cuando esté lista y ralla un poco de queso por encima.

Lasaña de Calabaza y Parmesano

Esta sencilla receta (sí, sencilla, ¿quién dijo que las lasañas tienen que ser complicadas?) triunfa allá donde va.

lasaña de calabaza - cocina para emancipados

Ingredientes (4 personas):
– 1 paquete de pasta para lasaña
– 1 kg de calabaza
– 2 puerros
– 100 de parmesano
– 50 g de mantequilla + un poco para rehogar las verduras
– 1 cucharada de maicena
– 1/2 litro de leche
– 3 cucharadas de piñones (opcional)
– Sal
– Pimienta blanca
– Nuez moscada

Prepara la pasta de la lasaña según las instrucciones del paquete.

Pela los puerros y lávalos. Pícalos en láminas finas.

Pela la calabaza, retira las semillas y córtala en trozos.

En una cacerola, rehoga la calabaza y los puerros con un poco de mantequilla y luego cubre con agua. Tapa la cacerola y deja hervir hasta que los ingredientes estén tiernos.

Por otro lado, prepara la bechamel: en un cazo, funde la mantequilla con la maizena, agrega la leche templada poco a poco y sin dejar de remover. Retírala del fuego cuando empiece a espesar.

Entonces, tritura la calabaza y sazónala con sal y nuez moscada. Mézclala con el puerro y el parmesano.

Ahora forma la lasaña en una fuente de horno (primero una capa de pasta al fondo, después relleno, bechamel, pasta, relleno, bechamel, pasta y por último bechamel).

Cubre con queso para gratinar.

Hornea 20 minutos en el horno precalentado a 180ºC y luego gratina durante 5 minutos más.

Si te gustan los piñones, saltéalos en una sartén con un poco de aceite de oliva y luego repártelos por encima de la lasaña nada más sacarla del horno.

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